Bocados de salud

¡De especias, condimentos, alimentos y recetas!

lunes, 7 de mayo de 2012

TODO LO QUE ENGORDA Y NO ES COMIDA

Tal vez te haya ocurrido que luego de llevarte un alimento a la boca, tengas la sospecha de que no estabas saciando tu apetito, sino respondiendo a un impulso de tu ánimo. El ser humano a diferencia de otros seres vivos, come no sólo para cubrir la necesidad primaria de alimentación sino también para saciar otros "apetitos": nerviosismo, estrés laboral, aburrimiento, apatía, depresión...

La compulsión por la comida da cuenta de una parte nuestra que está "hambrienta" y no es escuchada; aprendamos a oírla para saber qué nos dice. Si tapamos su voz con comida o con dietas, nos perdemos la posibilidad de entender su mensaje y, lo que es peor, de no satisfacernos para acercarnos a un mejor bienestar. 

No hay que pelearse con nuestro deseo de comer, sino que es preciso averiguar qué estamos sustituyendo con la comida en ese  momento. Para qué nos sirve la comida. Qué vacío pretendemos llenar cuando comemos sin hambre. Algo nos está pasando cuando esto ocurre. Posiblemente la compulsión nos invite a descubrirlo. 


sábado, 21 de abril de 2012

Herbalife: Nutrición y bienestar



Hace unos años atrás probé los batidos de Herbalife, incentivada por el testimonio de mi mamá...ambas sufrimos de la tiroides, por tanto, tenemos el metabolismo lento (entre otros síntomas).  Ella es mucho más disciplinada que yo- cualidad en ella que siempre he admirado entre otras tantas- y me impactó como al cabo de poco tiempo controló su peso, y no solo eso, sino que por fin halló una manera de recuperarse de otras dolencias. Hoy en día es distribuidora independiente. Yo no he dejado de tomar el batido por las mañanas. Decidí desde hace quince días tomarlo también por la noche, junto con el ejercicio diario, evitando grasas, azúcares y harinas, ¡he conseguido bajar 3,5 kilos!

Testimonio de mamá:

"Comencé con esta alimentación buscando una solución a mi problema de sobrepeso entre otros de salud, ocasionado por una destrucción de tiroides que me fue diagnosticada hace casi cuarenta años. Desde entonces estuve en manos de endocrinólogo y nutricionista siguiendo un tratamento médico muy estricto y una dieta rigurosísima donde tenía que seleccionar, pesar y medir todo lo que comía. A pesar de todos estos cuidados, mis males no mejoraron...por el contrario, se agravaron a tal punto que ni medicina ni alimento me hacían efecto...Con esta alimentación en cuestión de cinco meses y medio, controlé catorce kilos...las migrañas desaparecieron así como las malas digestiones, el estreñimiento, las taquicardias, dolores y calambres en las piernas, entre otros, fueron desapareciendo...y no sólo eso, sino que gané mucha vitalidad y energía...tanta que a mis setenta y cinco años, estoy viviendo la salud y el bienestar que no viví cuando tenía treinta. Hoy, a partir de mis resultados, es el desayuno habitual de mi familia".
  Olivia


miércoles, 18 de abril de 2012

Mejor separados que juntos

Interesante para tomar en cuenta...

Proteínas + Azúcar

Todos los azúcares sin excepción inhiben la secreción estomacal de jugos gástricos. Esto se debe a que no se digieren ni en la boca ni en el estómago, sino que pasan directamente al intestino delgado para su digestión y asimilación. Por eso cuando se consume un postre después de comer carne, no solo impide la buena digestión de las proteínas, sino que los propios azúcares quedan atrapados en el estómago en lugar de pasar rápidamente al intestino delgando, y esta demora permite que las bacterias fermenten el azúcar, liberando toxinas y gases nocivos que aún perjudican más la digestión. Por tanto, nunca deben consumirse en una misma comida. 

Proteína + Proteína

Consuma  únicamente una clase principal de proteína en cada comida y asegúrese de que asimila los aminoácidos esenciales variando el tipo de proteína concentrada que consume en cada comida. Evite combinaciones como carne y huevos, carne y leche o pescado y queso. Si se puede combinar, por ejemplo, dos tipos de pescado o de carnes similares. Esto es porque las proteinas presentan distintas exigencias digestivas. Por ejemplo, la mayor acción enzimática sobre la leche se produce durante la última hora de la digestión, mientras que en la carne se produce durante la primera hora, y en los huevos, hacia la mitad de la digestión. 

Proteína + Grasa

Lo mejor es consumirlas de forma separada, pero si no se puede evitar mezclarlos, acompáñelas de abundantes verduras crudas para facilitar su digestión y su paso por los intestinos. Durante las dos o tres horas siguientes a la ingestión de grasa, la concentración de pepsina y ácido clorhídico en el estómago se ve considerablemente reducida. Esto retrasa la digestión de cualquier proteína que se haya ingerido, permitiendo que las bacterias inicien la putrefacción de las proteínas.Por eso, las carnes grasas, como la panceta o el cordero, y aún las magras fritas en grasa, resultan tan pesadas en el estómago durante varias horas después de haberlas comido. 

Proteína + Fécula

Consuma las proteínas (carne, queso, pescado, huevo) separadas de las féculas (arroz, papa, pan) ya que es la peor combinación de alimentos que se puede dar en una misma comida. Por lo tanto, olvídese de la carne o el pescado con puré de papa, la hamburguesa con papas fritas o el huevo revuelto con tostadas. 

Cuando se consume una proteína y una fécula al mismo tiempo, la enzima alcalina ptialina se mezcla con la comida al masticarla en la boca, y cuando llega al estómago, prosigue la digestión de la fécula con otras enzimas alcalinas, lo que impide que la proteina sea digerida por la pepsina y otros jugos ácidos. Esto permite que las bacterias presentes en el estómago ataquen la proteína y se desencadena la putrefacción. Como consecuencia, los nutrientes de las proteínas no son aprovechados y se producen desechos tóxicos y gases fétidos. 

Proteína + Ácido

No consuma carne o huevos acompañados de zumo de naranja, ni tampoco carne o pescado con ensalada que haya sido condimentada con vinagre fuerte, porque de esta manera se inhibirá la realización de una correcta digestión de las proteínas, que necesitan de un medio ácido. Lo que sucede es que, cuando los alimentos ácidos llegan al estómago, inhiben la secreción del ácido clorhídico, y la pepsina (enzima que digiere las proteínas) solamente puede actuar en presencia del ácido clorhídico. 

Fécula + Ácido

Deben ingerirse en comidas separadas. Por ejemplo, si consume tostadas o cereales en el desayuno, prescinda del zumo de naranja. Si va a almorzar o cenar una comida compuesta básicamente de fécula (arroz o cualquier clase de pasta) no incluya vinagre ni limón. Cualquier alimento ácido consumido junto con una fécula o almidón interrumpe la secreción de ptialina, sustancia necesaria en la boca para iniciar la primera fase de la digestión de la fécula. En consecuencia, esta llega al estómago sin los jugos alcalinos imprescindibles para una correcta digestión, y se produce la primera fermentación bacteriana. 

Fécula + Azúcar

El pan con mantequilla es una combinación perfectamente compatible pero si no se le añade mermelada o miel, ya que eso dificultará la digestión de la fécula. El mismo principio se aplica a los cereales endulzados con azúcar y las tartas muy dulces. Se ha demostrado que, cuando el azúcar llega a la boca acompañando a una fécula, la saliva segregada durante la masticación no contiene ptialina, lo cual sabotea la digestión de la fécula antes de que alcance el estómago. Además, esta combinación impide que el azúcar pase más allá del estómago hasta que termina la digestión de la fécula, provocando su fermentación. 

SECRETO 
DE COMPATIBILIDAD

Cuánto más cerca esté un alimento de su estado crudo y natural, más compatible será con otras clases de comidas. Por tanto, procure que al menos un 50 por 100 de su dieta se componga de alimentos frescos consumidos en estado crudo. Esto le proporcionará las enzimas activas y fibra húmeda que hacen falta para compensar las combinaciones incompatibles de alimentos cocidos.

Tomado de Revista Salud Alternativa Nº 11












lunes, 16 de abril de 2012

Mis desarreglos digestivos. Segunda parte.

Lo que transcribo a continuación de la misma fuente del artículo anterior lo he estado poniendo en práctica y puedo decir que me está dando buenos resultados. 

Una alimentación sana y natural no está apartada de una cocina deliciosa, sensorial, con color, sabor, atractiva, simple de cocinar y con la absoluta garantía de que nuestro cuerpo nos lo agradecerá al máximo. 

Hay que observar cuándo nuestro cuerpo se siente con más hambre, nuestro metabolismo es diferente para cada uno de nosotros. Cuando podemos efectuar la comida principal del día y cuándo una más ligera. Puede que cada día sea diferente de acuerdo a las actividades que efectuemos. Es importante nutrir nuestro cuerpo tres veces al día. Un buen desayuno nos dará la base para empezar el día con energía y vitalidad. Mientras que olvidarnos de él, pasar el almuerzo a un simple snack y llegar a la tarde hambrientos, será la receta ideal para la desesperación de la tarde y noche. Para no poder para de comer y abusar de nuestro cuerpo una vez más! Es de esperar que nuestro cuerpo se queje y nos comunique sus molestias. 

La cantidad juega un papel importante. Es mejor pequeñas cantidades distribuidas tres veces al día que una gran dosis una vez al día. Al ir comiendo varias veces al día, la energía será distribuida paulatinamente a través de nuestro cuerpo, dándonos los resultados para seguir con nuestras actividades diarias. Cuando comemos una gran cantidad de golpe, todos nuestros sistemas se colapsan, nos sentiremos cansados, pesados y con sueño y sin energía. 

Tener un cierto espacio de tiempo para relajarnos antes de comer. Comer con tranquilidad y armonía, ayudando a nuestro cuerpo a absorber y digerir, para que nos pueda ofrecer y generar la máxima energía y vitalidad. 

Mis desarreglos digestivos

Nuestro sistema digestivo es el encargado de recibir, digerir y transmutar lo que comemos. y se ve afectado con prioridad por la pobre calidad de lo que le damos; por eso es importante conocer lo que sucede. 

LAS CUATRO FASES DE LA DIGESTIÓN

1. La masticación. Tiene muchas ventajas. La digestión de los carbohidratos integrales comienza con la masticación. La tialina que contiene nuestra saliva desglosa los carbohidratos integrales en azúcares más simples, para poderlos almacenar en forma de glucosa y así poder mantener el nivel estable de energía y vitalidad que todos deseamos. Si masticamos bien los cereales integrales, nuestras ansias por los dulces disminuyen radicalmente. Con ello también disfrutaremos de más estabilidad emocional. Reduce la cantidad de comida que deseamos, los snacks y alimentos entre comidas...es decir, regula el exceso de peso. Fortalece los dientes y las encías. Evita flatulencias, gases y digestiones pesadas. Genera un estado general de relajación. Fomenta claridad y buena salud mental. Produce un estado de energía y vitalidad estable. Estimula el funcionamiento general del sistema endocrino y con ello refuerza el sistema inmunitario. 

2. La digestión. Hemos de recordar a diario que el estómago ¡no tiene dientes! Si no masticamos bien, luego produciremos digestiones pesadas y lentas. Hay acidez, dolor y somnolencia. 

3. Absorción. Es importantísimo cuidar esta fase, ya que es la que nos ayuda a generar energía y vitalidad. Si masticamos bien, digerimos estupendamente y nuestra flora intestinal está en óptimo estado, podremos absorber los nutrientes de lo que comemos, generando energía estable y duradera, para poder seguir con nuestra vida diaria. 

La señal de que estamos absorbiendo bien es que hacemos buenas comidas, y no tenemos hambre en medio de ellas; no padecemos gases ni flatulencias y nuestro nivel de vitalidad no oscila durante el día. 

¿DE QUÉ FORMA PODEMOS MEJORAR NUESTRA ABSORCIÓN?

  • Hacer comidas regulares
  • Masticar bien
  • Evitar lo que produce gases, flatulencias, inflamación y expansión de nuestros intestinos: la carne y los azúcares rápidos producen fermentación en los intestinos y pérdida de flora intestinal. Harinas refinadas con levadura artifical (bollería). Harinas integrales sin masticar. Un exceso de crudos: ensaladas y frutas. Legumbres: hay que cocinarlas con tiempo. Producen gases si las mezclamos con otra legumbre. Si las combinamos con fruta en la misma comida. Exceso de especies y picantes. Exceso de frutos secos sin masticar bien. Postres después de las comidas con proteína vegetal. Beber líquido durante las comidas (diluye los jugos gástricos). Bebidas con gas y frías. Exceso de verduras crudas. El uso de vinagres y alcohol. 

4. La eliminación.Esta fase es importantísima y hay que darle atención, observando a diario su calidad: el color, el olor, su consistencia. Como adultos deberíamos tener una buena eliminación. 

Estas etapas no solo se pueden referir al tema de la alimentación, también las podemos aplicar a la forma en que vivimos: 

¿Estamos masticando, viviendo nuestras experiencias diarias al 100%? ¿Podemos digerirlas rápidamente o hay digestiones muy pesadas y difíciles?

¿Podemos eliminar del día al día, todo lo que no necesitamos con agilidad y desapego? ¿o estamos atados al pasado, digeriendo y acarreando pesos inútiles que ya no existen?


Tomado de Cocina Vegetariana Nº7




jueves, 12 de abril de 2012

"Con amor escucho los mensajes de mi cuerpo"

Recojo algunos pensamientos de Luise Hay en su libro "Usted puede sanar su vida". El capítulo 14 habla de lo que nuestro cuerpo nos dice. Como he estado escribiendo sobre el  colon irritable ahora comparto el proceso emocional en el cual estoy trabajando

"Estoy convencida de que nosotros mismos creamos lo que llamamos enfermedad. El cuerpo, como todo en la vida, es un espejo de nuestras ideas y creencias. El cuerpo está siempre hablándonos; solo falta que nos molestemos en escucharlo. Cada célula de su cuerpo responde a cada una de las cosas que usted piensa y a cada palabra que dice (...). El colon representa nuestra capacidad de soltar y liberar aquello que ya no necesitamos. Para adaptarse al ritmo perfecto del fluir de la vida, el cuerpo necesita un equilibrio entre ingesta, asimilación y eliminación. Y lo único que bloquea la eliminación de lo viejo son nuestros miedos. 

Aunque las personas estreñidas no sean realmente mezquinas, generalmente no confían en que siempre vaya a haber lo suficiente. Se aferran a relaciones antiguas que las hacen sufrir, no se animan a deshacerse de prendas que guardan desde hace años en el armario por temor a necesitarlas algún día, permanecen en un trabajo que las limita o no se permiten jamás ningun placer porque tienen que ahorrar cuando vengan días malos. ¿Acaso revolvemos la basura de anoche para encontrar la comida de hoy? Aprendamos a confiar en que el proceso de la vida nos traerá siempre lo que necesitemos".

Del capítulo 15. La Lista. Cuando tenga un problema físico: 
  • Fíjese en la causa mental y vea si es aplicable a su caso. Si no, pregúntese, en silencio, cuáles pudieron ser los pensamientos que crearon ese problema. 
  • Repítase "Estoy dispuesto a renunciar al modelo mental que ha creado este problema"
  • Repítase varias veces el nuevo modelo mental.
  • Dé por sentado que ya está en proceso de curación. 
Cada vez que piense en su estado, repita los pasos de este proceso.

Colitis: Padres demasiado exigentes. Miedo a la opresión y a la derrota. Gran necesidad de afecto. 
  • Me amo y me apruebo. Creo mi propio júbilo y elijo triunfar en la vida.
Mucosidades en el colon: Acumulación de antiguos pensamientos confusos que obstruyen el canal de la eliminación. Alguien que se regodea en el fango pegajoso del pasado.
  • Me desprendo del pasado y lo disuelvo. Mis pensamientos son claros. en paz y alegría vivo el momento presente. 
Cólicos: irritación mental, impaciencia, fastidio con el medio.  
  • Este niño responde solo al amor, a los pensamientos de amor. Todo está en paz.





Remedios caseros para el colon irritable

En la fitoterapia encontramos plantas que nos pueden ayudar en el alivio de muchos síntomas. Contamos con: 

Manzanilla: infusión sedante, antiespasmódica y carminativa para disminuir gases y reducir los espamos y dolores cólicos.

Menta: es una planta relajante y carminativa que facilita las digestiones pesadas.

Tomillo: evita la formación de gases y favorece la digestión (muy recomendado. Añadir a la cocción de los granos)

Melisa: indicación antiespasmódica

Valerina: reduce la ansiedad, estrés, espasmos, vómitos e hinchanzón abdominal. 


Malvavisco: es una planta reguladora del tránsito intestinal y nos puede ser útil en caso de diarrea y estreñimiento.