Bocados de salud

¡De especias, condimentos, alimentos y recetas!

sábado, 14 de julio de 2012

Los beneficios del Perejil

Experimenté uno de los beneficios medicinales del perejil cuando por una subida de tensión tuve un fortísimo dolor de cabeza. Mi esposo me recomendó tomar una infusión de perejil y a los 20 minutos mi dolor había desaparecido. Me pareció mágico. 


El perejil es una de las hierbas más populares como condimento de cocina. Es rico en vitaminas A y C, y resulta un eficaz desinfectante intestinal y urinario. Su nombre científico es Petroselinum crispum, y su planta se caracteriza por tener una larga raíz blanca, que después de un tiempo desarrolla flores de color verde amarillento. Desprende un aroma muy particular, por lo que se  utiliza no solo en la decoración de platos sino para realzar los sabores. Sin embargo, no solo puede emplearse como condimento, sino también como una hierba medicinal de gran eficacia. 

Gracias a la presencia de aceite esencial en su raíz, el perejil actúa sobre los riñones provocando un efecto irritante que, como consecuencia, aumenta la eliminación de líquidos. en este sentido, también es ideal para tratar problemas que tiene que ver con un mal funcionamiento de la vejiga, como la cistitis y la uretritis, limpiando a su vez los riñones y liberándolos de las toxinas. 

Por otro lado, el perejil es una hierba digestiva que puede consumirse en infusiones después de las comidas y acelerar el proceso de metabolización de los alimentos. Reduce las flatulencias, las toxinas del organismo y disminuye las inflamaciones cutáneas. 

Infusión que estimula la diuresis


2 cucharaditas de hojas secas de perejil
Una taza de agua

  • Machacar bien las hojas en un mortero
  • Mezclar con el agua y llevar al fuego. Dejar que hierva por cinco minutos. 
  • Mantener en reposo durante unos 10 minutos y colar. 
  • Para estimular la orina se recomiendan dos tazas al día, después de las comidas principales. 
Tisana Digestiva
4 cucharaditas de raíz seca
Una taza de agua

  • Colocar las cucharaditas de raíz en una taza.
  • Agregar agua hirviendo. Dejar reposar unos minutos y colar. 
Puede tomarse hasta tres veces al día. 




miércoles, 4 de julio de 2012

Los siete errores dietéticos más comunes

Las siguientes "malas costumbres" suman entre 200 y 400 calorías diarias a tu dieta. 

Saltarse el desayuno: mal comienzo. Si no tomas nada por la mañana, sentirás cansancio y con menos energía durante todo el día. 

Pasar muchas horas sin comer. Lo más probable es que no consigas bajar ni un gramo, ya que tu cuerpo no puede permitirse perder las reservas de grasa de que dispone. Además, sentirás cansancio, de mal humor y tu aspecto y salud sufrirán consecuencias. Recuerda que saltarse una comida resulta contraproducente, pues aumenta la ansiedad y se corre el riesgo de darse un atracón. En cambio, si has comido, eso no sucederá. 

Tomar siempre productos light. Generalmente aportan menos grasas, pero igual o incluso más calorías que los normales. Además llenan menos, con lo que sueles acabar comiendo más cantidad. 

No comer frutas ni verduras. Tu organismo necesita las vitaminas, minerales y fibra que contienen. Además, son los alimentos más bajos en calorías. Recuerda el consejo de tomar al menos cinco raciones al día de frutas, verduras u hortalizas. 

Beber poca agua. El agua hidrata el cuerpo, tiene un efecto depurativo, contribuye a transportar los nutrientes a través del organismo. Además, la sensación de sed hace que comamos más de lo necesario y, en cambio, beber tiene un ligero efecto saciante y acelera el metabolismo, lo que ayuda a que quemes más calorías. 

Eliminar los hidratos de carbono. La pasta, el arroz o las legumbres no son culpables de tus kilos de más. Preparados de forma ligera son unos alimentos excelentes, que sacian y que incluso ayudan a controlar el peso. 

No cenar. Si suprimes la cena, tu cuerpo ahorra energía en lugar de quemarla, con lo que acumularás calorías que se convertirán en grasa. 

martes, 8 de mayo de 2012

Una mirada a lo básico del vegetarianismo


Muchas veces cuando me preguntan por qué no como carne percibo el temor de algunas personas de que el consumo de vegetales no cubra las necesidades básicas nutricionales. La pregunta clave es: ¿es el vegetarianismo una alternativa razonable? Si analizamos los elementos básicos de la nutrición, descubriremos que sí lo es.

Carbohidratos
Estos son la fuente más eficaz de combustible para el cuerpo, y una dieta normalmente vegetariana tiene una gran abundancia de carbohidratos, en dos formas: como energía instantánea en los azúcares sencillos que se encuentran en las frutas, en su forma compleja- en féculas- que provee energía durante un período de tiempo más bien prolongado. Los carbohidratos complejos se encuentran en los cereales (el arroz, el pan, la pasta), legumbres y verduras, específicamente en las verduras feculentas tales como las papas, el maíz y la calabaza. Los carbohidratos (contienen 4 calorías por gramo mientras que las grasas tienen 9) no se convierten tan fácilmente en grasa corporal como las grasas alimentarias porque se queman más fácilmente como combustible.  Las calorías de carbohidratos extras se guardan en el hígado y los músculos como glucógeno (una reserva de energía para el trabajo y para hacer ejercicios).
Al contrario, la grasa alimentaria viaja por la sangre y fácilmente se une con los tejidos de grasa. Las comidas inferiores nutricionalmente tales como el arroz blanco, la harina blanca, el azúcar blanco, los panes y otros productos que se hacen con ellos han dado una mala reputación a sus congéneres. Estos alimentos muy procesados no se recomiendan, pero el cuerpo siempre los asimilará mejor que los alimentos grasos.
Los cereales completos retienen sus vitaminas naturales, minerales y fibra, siendo las mejores fuentes de carbohidratos complejos. Estos son harina y arroz integral, avena, centeno, cebada, mijo.

Proteínas
Contrariamente a la opinión dominante, proteína y productos animales no son sinónimos, y la soja y la manteca de maní no son los únicos alimentos vegetales que la contienen. Todas las plantas contienen proteína, aunque las frutas la tienen en poca cantidad. Otro mito muy difundido es que la proteína vegetal no es tan beneficiosa como la que se encuentra en las carnes. Sin embargo, esto no es verdad: la proteína animal es solo un polímero de aminoácidos, que los animales derivaron de las plantas que comieron. Así que se puede evitar el intermediario y recibir los componentes directamente de las plantas. Para alcanzar las recomendaciones nutricionales diarias de proteína, se necesita consumir alrededor del 10 por ciento de sus calorías en forma de proteína (brócoli y repollo, por ejemplo, contienen cada uno el 45 por ciento de proteínas). Todas las verduras que son de color verde oscuro, las coles, las legumbres, las arvejas o guisantes y todos los brotes contienen entre el 15 y el 45 por ciento de sus calorías en forma de proteínas. Los alimentos vegetarianos que tienen el más alto contenido de proteína incluyen a las leguminosas, los productos de soja, huevos y queso para quienes los consumen, y algunas frutas secas.

Grasas
Las grasas añaden sabor, proveen satisfacción por retardar la evacuación del estómago, y transportan las vitaminas A, D, E Y K. Las fuentes más comunes de grasas en la dieta típica son los productos animales tales como la carne, el pescado, el pollo, el queso, la leche, los huevos, la manteca y las grasas vegetales. Las grasas animales, los aceites de coco son en su mayor parte saturados. Fisiológicamente, aumentan los niveles de colesterol en la sangre y ayudan a bloquear las arterias, por eso aumentan los riesgos de infarto. El colesterol se elabora en el hígado de todos los animales y se utiliza para la fabricación de hormonas. El cuerpo fabrica todo el que necesita, pero la mayoría de la gente sufre de un exceso resultante de la ingestión de carne, pollo, pescado, huevos y productos lácteos. El colesterol extra resiste al proceso de desintegración, se deposita en los tejidos y contribuye a la placa arteriosclerótica. Los vegetarianos tienen consistentemente cantidades más bajas de colesterol que los que ingieren carne, y los veganos (que no ingieren ningún producto animal) tienen la cantidad más baja.

La mayoría de los aceites vegetales como todos los alimentos vegetales, no contienen colesterol. Aunque consumirlos en exceso también – según los expertos- aumenta el riesgo de cáncer. Cuando los aceites no saturados, son hidrogenados (les añaden hidrógeno para solidificarlos, como la margarina) adquieren algunas de las cualidades nocivas de las grasas naturales.

Fibras
Una falta de este elemento está asociada a problemas de salud, tales como el estreñimiento, el cáncer de colon, la varicosis, problemas del corazón y de las arterias. Sin embargo, se sabe que una dieta vegetariana, con sus componentes básicos de trigo integral, avena enrollada y otros cereales ricos en fibra, legumbres, las verduras y frutas, proveen excelentes cantidades de fibra, capaz de prevenir los ejemplos citados.

Vitaminas y minerales
La dieta vegetariana aporta todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, hay que asegurarse de consumir una alimentación diariamente variada para incluir todos los nutrientes. 

Tomado de Medicinas Alternativas Nº 7

lunes, 7 de mayo de 2012

TODO LO QUE ENGORDA Y NO ES COMIDA

Tal vez te haya ocurrido que luego de llevarte un alimento a la boca, tengas la sospecha de que no estabas saciando tu apetito, sino respondiendo a un impulso de tu ánimo. El ser humano a diferencia de otros seres vivos, come no sólo para cubrir la necesidad primaria de alimentación sino también para saciar otros "apetitos": nerviosismo, estrés laboral, aburrimiento, apatía, depresión...

La compulsión por la comida da cuenta de una parte nuestra que está "hambrienta" y no es escuchada; aprendamos a oírla para saber qué nos dice. Si tapamos su voz con comida o con dietas, nos perdemos la posibilidad de entender su mensaje y, lo que es peor, de no satisfacernos para acercarnos a un mejor bienestar. 

No hay que pelearse con nuestro deseo de comer, sino que es preciso averiguar qué estamos sustituyendo con la comida en ese  momento. Para qué nos sirve la comida. Qué vacío pretendemos llenar cuando comemos sin hambre. Algo nos está pasando cuando esto ocurre. Posiblemente la compulsión nos invite a descubrirlo. 


sábado, 21 de abril de 2012

Herbalife: Nutrición y bienestar



Hace unos años atrás probé los batidos de Herbalife, incentivada por el testimonio de mi mamá...ambas sufrimos de la tiroides, por tanto, tenemos el metabolismo lento (entre otros síntomas).  Ella es mucho más disciplinada que yo- cualidad en ella que siempre he admirado entre otras tantas- y me impactó como al cabo de poco tiempo controló su peso, y no solo eso, sino que por fin halló una manera de recuperarse de otras dolencias. Hoy en día es distribuidora independiente. Yo no he dejado de tomar el batido por las mañanas. Decidí desde hace quince días tomarlo también por la noche, junto con el ejercicio diario, evitando grasas, azúcares y harinas, ¡he conseguido bajar 3,5 kilos!

Testimonio de mamá:

"Comencé con esta alimentación buscando una solución a mi problema de sobrepeso entre otros de salud, ocasionado por una destrucción de tiroides que me fue diagnosticada hace casi cuarenta años. Desde entonces estuve en manos de endocrinólogo y nutricionista siguiendo un tratamento médico muy estricto y una dieta rigurosísima donde tenía que seleccionar, pesar y medir todo lo que comía. A pesar de todos estos cuidados, mis males no mejoraron...por el contrario, se agravaron a tal punto que ni medicina ni alimento me hacían efecto...Con esta alimentación en cuestión de cinco meses y medio, controlé catorce kilos...las migrañas desaparecieron así como las malas digestiones, el estreñimiento, las taquicardias, dolores y calambres en las piernas, entre otros, fueron desapareciendo...y no sólo eso, sino que gané mucha vitalidad y energía...tanta que a mis setenta y cinco años, estoy viviendo la salud y el bienestar que no viví cuando tenía treinta. Hoy, a partir de mis resultados, es el desayuno habitual de mi familia".
  Olivia


miércoles, 18 de abril de 2012

Mejor separados que juntos

Interesante para tomar en cuenta...

Proteínas + Azúcar

Todos los azúcares sin excepción inhiben la secreción estomacal de jugos gástricos. Esto se debe a que no se digieren ni en la boca ni en el estómago, sino que pasan directamente al intestino delgado para su digestión y asimilación. Por eso cuando se consume un postre después de comer carne, no solo impide la buena digestión de las proteínas, sino que los propios azúcares quedan atrapados en el estómago en lugar de pasar rápidamente al intestino delgando, y esta demora permite que las bacterias fermenten el azúcar, liberando toxinas y gases nocivos que aún perjudican más la digestión. Por tanto, nunca deben consumirse en una misma comida. 

Proteína + Proteína

Consuma  únicamente una clase principal de proteína en cada comida y asegúrese de que asimila los aminoácidos esenciales variando el tipo de proteína concentrada que consume en cada comida. Evite combinaciones como carne y huevos, carne y leche o pescado y queso. Si se puede combinar, por ejemplo, dos tipos de pescado o de carnes similares. Esto es porque las proteinas presentan distintas exigencias digestivas. Por ejemplo, la mayor acción enzimática sobre la leche se produce durante la última hora de la digestión, mientras que en la carne se produce durante la primera hora, y en los huevos, hacia la mitad de la digestión. 

Proteína + Grasa

Lo mejor es consumirlas de forma separada, pero si no se puede evitar mezclarlos, acompáñelas de abundantes verduras crudas para facilitar su digestión y su paso por los intestinos. Durante las dos o tres horas siguientes a la ingestión de grasa, la concentración de pepsina y ácido clorhídico en el estómago se ve considerablemente reducida. Esto retrasa la digestión de cualquier proteína que se haya ingerido, permitiendo que las bacterias inicien la putrefacción de las proteínas.Por eso, las carnes grasas, como la panceta o el cordero, y aún las magras fritas en grasa, resultan tan pesadas en el estómago durante varias horas después de haberlas comido. 

Proteína + Fécula

Consuma las proteínas (carne, queso, pescado, huevo) separadas de las féculas (arroz, papa, pan) ya que es la peor combinación de alimentos que se puede dar en una misma comida. Por lo tanto, olvídese de la carne o el pescado con puré de papa, la hamburguesa con papas fritas o el huevo revuelto con tostadas. 

Cuando se consume una proteína y una fécula al mismo tiempo, la enzima alcalina ptialina se mezcla con la comida al masticarla en la boca, y cuando llega al estómago, prosigue la digestión de la fécula con otras enzimas alcalinas, lo que impide que la proteina sea digerida por la pepsina y otros jugos ácidos. Esto permite que las bacterias presentes en el estómago ataquen la proteína y se desencadena la putrefacción. Como consecuencia, los nutrientes de las proteínas no son aprovechados y se producen desechos tóxicos y gases fétidos. 

Proteína + Ácido

No consuma carne o huevos acompañados de zumo de naranja, ni tampoco carne o pescado con ensalada que haya sido condimentada con vinagre fuerte, porque de esta manera se inhibirá la realización de una correcta digestión de las proteínas, que necesitan de un medio ácido. Lo que sucede es que, cuando los alimentos ácidos llegan al estómago, inhiben la secreción del ácido clorhídico, y la pepsina (enzima que digiere las proteínas) solamente puede actuar en presencia del ácido clorhídico. 

Fécula + Ácido

Deben ingerirse en comidas separadas. Por ejemplo, si consume tostadas o cereales en el desayuno, prescinda del zumo de naranja. Si va a almorzar o cenar una comida compuesta básicamente de fécula (arroz o cualquier clase de pasta) no incluya vinagre ni limón. Cualquier alimento ácido consumido junto con una fécula o almidón interrumpe la secreción de ptialina, sustancia necesaria en la boca para iniciar la primera fase de la digestión de la fécula. En consecuencia, esta llega al estómago sin los jugos alcalinos imprescindibles para una correcta digestión, y se produce la primera fermentación bacteriana. 

Fécula + Azúcar

El pan con mantequilla es una combinación perfectamente compatible pero si no se le añade mermelada o miel, ya que eso dificultará la digestión de la fécula. El mismo principio se aplica a los cereales endulzados con azúcar y las tartas muy dulces. Se ha demostrado que, cuando el azúcar llega a la boca acompañando a una fécula, la saliva segregada durante la masticación no contiene ptialina, lo cual sabotea la digestión de la fécula antes de que alcance el estómago. Además, esta combinación impide que el azúcar pase más allá del estómago hasta que termina la digestión de la fécula, provocando su fermentación. 

SECRETO 
DE COMPATIBILIDAD

Cuánto más cerca esté un alimento de su estado crudo y natural, más compatible será con otras clases de comidas. Por tanto, procure que al menos un 50 por 100 de su dieta se componga de alimentos frescos consumidos en estado crudo. Esto le proporcionará las enzimas activas y fibra húmeda que hacen falta para compensar las combinaciones incompatibles de alimentos cocidos.

Tomado de Revista Salud Alternativa Nº 11












lunes, 16 de abril de 2012

Mis desarreglos digestivos. Segunda parte.

Lo que transcribo a continuación de la misma fuente del artículo anterior lo he estado poniendo en práctica y puedo decir que me está dando buenos resultados. 

Una alimentación sana y natural no está apartada de una cocina deliciosa, sensorial, con color, sabor, atractiva, simple de cocinar y con la absoluta garantía de que nuestro cuerpo nos lo agradecerá al máximo. 

Hay que observar cuándo nuestro cuerpo se siente con más hambre, nuestro metabolismo es diferente para cada uno de nosotros. Cuando podemos efectuar la comida principal del día y cuándo una más ligera. Puede que cada día sea diferente de acuerdo a las actividades que efectuemos. Es importante nutrir nuestro cuerpo tres veces al día. Un buen desayuno nos dará la base para empezar el día con energía y vitalidad. Mientras que olvidarnos de él, pasar el almuerzo a un simple snack y llegar a la tarde hambrientos, será la receta ideal para la desesperación de la tarde y noche. Para no poder para de comer y abusar de nuestro cuerpo una vez más! Es de esperar que nuestro cuerpo se queje y nos comunique sus molestias. 

La cantidad juega un papel importante. Es mejor pequeñas cantidades distribuidas tres veces al día que una gran dosis una vez al día. Al ir comiendo varias veces al día, la energía será distribuida paulatinamente a través de nuestro cuerpo, dándonos los resultados para seguir con nuestras actividades diarias. Cuando comemos una gran cantidad de golpe, todos nuestros sistemas se colapsan, nos sentiremos cansados, pesados y con sueño y sin energía. 

Tener un cierto espacio de tiempo para relajarnos antes de comer. Comer con tranquilidad y armonía, ayudando a nuestro cuerpo a absorber y digerir, para que nos pueda ofrecer y generar la máxima energía y vitalidad. 

Mis desarreglos digestivos

Nuestro sistema digestivo es el encargado de recibir, digerir y transmutar lo que comemos. y se ve afectado con prioridad por la pobre calidad de lo que le damos; por eso es importante conocer lo que sucede. 

LAS CUATRO FASES DE LA DIGESTIÓN

1. La masticación. Tiene muchas ventajas. La digestión de los carbohidratos integrales comienza con la masticación. La tialina que contiene nuestra saliva desglosa los carbohidratos integrales en azúcares más simples, para poderlos almacenar en forma de glucosa y así poder mantener el nivel estable de energía y vitalidad que todos deseamos. Si masticamos bien los cereales integrales, nuestras ansias por los dulces disminuyen radicalmente. Con ello también disfrutaremos de más estabilidad emocional. Reduce la cantidad de comida que deseamos, los snacks y alimentos entre comidas...es decir, regula el exceso de peso. Fortalece los dientes y las encías. Evita flatulencias, gases y digestiones pesadas. Genera un estado general de relajación. Fomenta claridad y buena salud mental. Produce un estado de energía y vitalidad estable. Estimula el funcionamiento general del sistema endocrino y con ello refuerza el sistema inmunitario. 

2. La digestión. Hemos de recordar a diario que el estómago ¡no tiene dientes! Si no masticamos bien, luego produciremos digestiones pesadas y lentas. Hay acidez, dolor y somnolencia. 

3. Absorción. Es importantísimo cuidar esta fase, ya que es la que nos ayuda a generar energía y vitalidad. Si masticamos bien, digerimos estupendamente y nuestra flora intestinal está en óptimo estado, podremos absorber los nutrientes de lo que comemos, generando energía estable y duradera, para poder seguir con nuestra vida diaria. 

La señal de que estamos absorbiendo bien es que hacemos buenas comidas, y no tenemos hambre en medio de ellas; no padecemos gases ni flatulencias y nuestro nivel de vitalidad no oscila durante el día. 

¿DE QUÉ FORMA PODEMOS MEJORAR NUESTRA ABSORCIÓN?

  • Hacer comidas regulares
  • Masticar bien
  • Evitar lo que produce gases, flatulencias, inflamación y expansión de nuestros intestinos: la carne y los azúcares rápidos producen fermentación en los intestinos y pérdida de flora intestinal. Harinas refinadas con levadura artifical (bollería). Harinas integrales sin masticar. Un exceso de crudos: ensaladas y frutas. Legumbres: hay que cocinarlas con tiempo. Producen gases si las mezclamos con otra legumbre. Si las combinamos con fruta en la misma comida. Exceso de especies y picantes. Exceso de frutos secos sin masticar bien. Postres después de las comidas con proteína vegetal. Beber líquido durante las comidas (diluye los jugos gástricos). Bebidas con gas y frías. Exceso de verduras crudas. El uso de vinagres y alcohol. 

4. La eliminación.Esta fase es importantísima y hay que darle atención, observando a diario su calidad: el color, el olor, su consistencia. Como adultos deberíamos tener una buena eliminación. 

Estas etapas no solo se pueden referir al tema de la alimentación, también las podemos aplicar a la forma en que vivimos: 

¿Estamos masticando, viviendo nuestras experiencias diarias al 100%? ¿Podemos digerirlas rápidamente o hay digestiones muy pesadas y difíciles?

¿Podemos eliminar del día al día, todo lo que no necesitamos con agilidad y desapego? ¿o estamos atados al pasado, digeriendo y acarreando pesos inútiles que ya no existen?


Tomado de Cocina Vegetariana Nº7




jueves, 12 de abril de 2012

"Con amor escucho los mensajes de mi cuerpo"

Recojo algunos pensamientos de Luise Hay en su libro "Usted puede sanar su vida". El capítulo 14 habla de lo que nuestro cuerpo nos dice. Como he estado escribiendo sobre el  colon irritable ahora comparto el proceso emocional en el cual estoy trabajando

"Estoy convencida de que nosotros mismos creamos lo que llamamos enfermedad. El cuerpo, como todo en la vida, es un espejo de nuestras ideas y creencias. El cuerpo está siempre hablándonos; solo falta que nos molestemos en escucharlo. Cada célula de su cuerpo responde a cada una de las cosas que usted piensa y a cada palabra que dice (...). El colon representa nuestra capacidad de soltar y liberar aquello que ya no necesitamos. Para adaptarse al ritmo perfecto del fluir de la vida, el cuerpo necesita un equilibrio entre ingesta, asimilación y eliminación. Y lo único que bloquea la eliminación de lo viejo son nuestros miedos. 

Aunque las personas estreñidas no sean realmente mezquinas, generalmente no confían en que siempre vaya a haber lo suficiente. Se aferran a relaciones antiguas que las hacen sufrir, no se animan a deshacerse de prendas que guardan desde hace años en el armario por temor a necesitarlas algún día, permanecen en un trabajo que las limita o no se permiten jamás ningun placer porque tienen que ahorrar cuando vengan días malos. ¿Acaso revolvemos la basura de anoche para encontrar la comida de hoy? Aprendamos a confiar en que el proceso de la vida nos traerá siempre lo que necesitemos".

Del capítulo 15. La Lista. Cuando tenga un problema físico: 
  • Fíjese en la causa mental y vea si es aplicable a su caso. Si no, pregúntese, en silencio, cuáles pudieron ser los pensamientos que crearon ese problema. 
  • Repítase "Estoy dispuesto a renunciar al modelo mental que ha creado este problema"
  • Repítase varias veces el nuevo modelo mental.
  • Dé por sentado que ya está en proceso de curación. 
Cada vez que piense en su estado, repita los pasos de este proceso.

Colitis: Padres demasiado exigentes. Miedo a la opresión y a la derrota. Gran necesidad de afecto. 
  • Me amo y me apruebo. Creo mi propio júbilo y elijo triunfar en la vida.
Mucosidades en el colon: Acumulación de antiguos pensamientos confusos que obstruyen el canal de la eliminación. Alguien que se regodea en el fango pegajoso del pasado.
  • Me desprendo del pasado y lo disuelvo. Mis pensamientos son claros. en paz y alegría vivo el momento presente. 
Cólicos: irritación mental, impaciencia, fastidio con el medio.  
  • Este niño responde solo al amor, a los pensamientos de amor. Todo está en paz.





Remedios caseros para el colon irritable

En la fitoterapia encontramos plantas que nos pueden ayudar en el alivio de muchos síntomas. Contamos con: 

Manzanilla: infusión sedante, antiespasmódica y carminativa para disminuir gases y reducir los espamos y dolores cólicos.

Menta: es una planta relajante y carminativa que facilita las digestiones pesadas.

Tomillo: evita la formación de gases y favorece la digestión (muy recomendado. Añadir a la cocción de los granos)

Melisa: indicación antiespasmódica

Valerina: reduce la ansiedad, estrés, espasmos, vómitos e hinchanzón abdominal. 


Malvavisco: es una planta reguladora del tránsito intestinal y nos puede ser útil en caso de diarrea y estreñimiento.


Mi colon se irrita

Hace años que sufro de colon irritable y últimamente han vuelto a resurgir sus síntomas con mayor intensidad. Decido nuevamente hacerme cargo  con mayor consciencia de lo que puedo hacer por mí misma. ¡Comparto este artículo pues ya estoy experimentando los efectos benéficos!

Los síntomas de colon irritable o colitis se deben a una mucosa intestinal agredida por la dieta moderna y bacterias que no favorecen la salud intestinal. Nos encontramos con un intestino delgado excesivamente permeable que permite el paso de macromoléculas (bacterianas y alimentarias) a nuestro medio interno. Los residuos de su destrucción se expulsan a través de la pared cólica, mediante células que los transportan desde la sangre hacia la luz intestinal. Esto provoca un filtrado permanente de toxinas que produce la inflamación crónica de la pared intestinal. 

Cualquier alimento puede ser causante del cólico, pero la enfermedad no se debe a éste. Sería prioritario en encontrar la causa inflamatoria y procurar reducir durante un mínimo de un año la tendencia inflamatoria con una dieta hipotóxica. Una dieta inapropiada, rica en productos refinados, precocinados y sustancias añadidas siempre nos llevará a una flora putrefactiva, agrediendo la mucosa sana. Factor agravante: ¡el estrés!


Para mejorar nuestra condición intestinal deberíamos inciar un cambio radical de nuestra dieta. La fibra, junto a un aporte adecuado de agua mineral, ayuda a regular el tránsito intestinal, atrapa y elimina los azúcares y sustancias tóxicas. Los lactofermentos (el yogur descremado, por ejemplo) optimizan la actividad enzimática, regeneran y agiliza la hidrólisis de enzimas y bacterias y favorecen la digestión de la celulosa.  La ilunila (cebollas, ajo, plátanos, alcachofas) favorece una mejor acidificación del colon y aumenta el efecto barrera, estimulando la renovación de las células epiteliales.

En esta dieta se excluye la mayoría de los cereales, permitiendo solo el arroz y el trigo sarraceno. Se evita el consumo de leche animal y sus derivados, azúcar, sal refinada, margarinas industriales, aceites refinados, productos enlatados y procesados, carnes, embutidos y cerveza. 

A cambio se recomienda tomar alimentos crudos, masticándolos bien (fruta y ensaladas), aceites vírgenes de primera presión en frío (oliva, nuez, sésamo, girasol) frutos secos y semillas variadas crudas, sin sal y sin tostar, diferentes tipos de legumbres, la soja y sus derivados, miel, polen y germinados. La manzana y la zanahoria son buenos reguladores intestinales.  

Tomado de Cocina Vegetariana Nº 34







jueves, 15 de marzo de 2012

¡Disfruta el placer de respirar!

CÓMO CULTIVAR LA ATENCIÓN...

Prestar atención a la respiración es tomar una decisión. Puede ser la decisión más radical que haya tomado en su vida. En el instante en que elige cuidar su respiración decide que en ese momento presente, este mismo momento, merece toda su atención. En el instante en que hace esto, ha comenzado a liberarse del dominio del pasado y de la influencia del futuro. Está viviendo su vida como un hoy en lugar de como un ayer o un mañana. 

¿Que significa decir prestar atención y cultivar la atención? Significa simplemente que observamos los pensamientos, sentimientos y sensaciones que surgen de nosotros de respiración a respiración. Llegamos a ser conscientes de nuestra respiración, nuestro cuerpo y nuestra mente, y a través de esta conciencia llegamos a la paz con nosotros mismos. Prestar atención quiere decir hacer una cosa a la vez, concentrarnos en lo que estamos haciendo, ya sea lavar los platos o conducir el vehículo, para ser conscientes de ese momento. Después de todo, pasará pronto y si estamos en otra parte quizá no lo hayamos vivido. Toda la vida puede transcurrir de este modo; cada momento es robado por otro que todavía no ha sucedido. 

MEDITACIÓN "SÓLO ESTO"

Siempre que sienta que cae bajo el hechizo de la actividad, pruebe esta meditación simple. Puede hacerla en cualquier lugar y practicarla durante 30 minutos o solo el tiempo que dura un ciclo respiratorio. Es particularmente efectiva cuando se realiza mientras camina lentamente. Cada vez que plante un pie para avanzar diga mentalmente "sólo" y cuando desplace el peso hacia el otro pie diga "esto". O puede utilizar la respiración como una guía: cada vez que aspira diga "sólo" y cada vez que espire diga "esto". Mientras se tranquiliza mentalment, tome sólo lo que sucede en ese momento; no todas las cosas que ha dejado de hacer, o todos los problemas que todavía no han sido resueltos, sino sólo su respiración o su pie plantado en el suelo. No importa lo difícil o insuperable que parezca una situación en su totalidad. Hay pocas cosas que no puedan lograrse cuando se manejan una a una. 

Donna Farhi

martes, 13 de marzo de 2012

Sobre el aliento de vida. Dime cómo respiras y te diré (inglés)


What Is the Essential Breath?

"Most of us remember the exuberance of our own early youth when we breathed with relaxed open bellies and as a result had an almost limitless supply of energy. Then we began to learn and develop poor breathing patterns. Now, as adults we find ourselves looking for ways to reawaken this experience of aliveness—frequently turning to artificial uppers such as caffeine, sugar, nicotine, alcohol, or expensive megadoses of vitamins and herbs. Feeling the agitation that results from artificial stimulants we may resort to tranquilizers and sleeping pills to quell our growing unease, and thus begin a roller coaster of ups and downs. Or we subsist on the excitement of one fleeting moment after another using sex or our obsession with work and material possessions to momentarily ignite us. We have a sneaking suspicion that we could feel better, more energetic, more at peace, and that something, something not quite definable, is missing from our lives. Curiously the answer to recovering this dynamic vitality lies intrinsically within us—in the unconditioned breath that we had as a child.

Breathing is the most readily accessible resource you have for creating and sustaining your vital energy. Tapping this resource involves a process of unleashing the potent elixir of what I call the “essential” breath. This is the breath you breathed as a young child. Most of us have lost a connection with this breath and so have lost a connection with a natural way of being and our own natural energy resource. Opening the doors to this life force involves rediscovering the virgin nature of the breath.

To become a welcome vessel for the breath is to live life without trying to control, grasp, or push away. And how easy is this? The process of breathing is the most accurate metaphor we have for the way that we personally approach life, how we live our lives, and how we react to the inevitable changes that life brings us.

Throughout time the process of breathing was always considered inseparable from our health, consciousness, and spirit, and it is only recently that we have reduced breathing to a mere respiratory exchange of carbon dioxide and oxygen. In Greek, psyche pneuma meant breath/soul/air/spirit. In Latin, anima spiritus, breath/soul. In Japanese, ki, air/spirit; and in Sanskrit, prana connoted a resonant life force that is at no time more apparent to us than when that force is extinguished at the moment of death. In Chinese the character for “breath” (hsi) is made up of three characters that mean “of the conscious self or heart.” The breath was seen as a force that ran through mind, body, and spirit like a river running through a dry valley giving sustenance to everything in its course.
And yet few of us, when faced with fatigue, illness, or anxiety, look to our breath as a possible source for regeneration. Because it is right under our noses, the significance of this ever renewable source of energy has escaped our attention.
Most people are not aware that they breathe poorly. Fewer still are aware of the consequences of restricting this central life process. From headaches to heart disease and a vast array of common maladies in between, breathing badly takes its secret toll. Most significantly, very few people understand the ways in which they restrict and distort their breathing. Habitually breathing high into the chest, breathing too fast, and breathing shallowly are epidemic today. A casual glance of any city street will reveal the extent to which tight belts, tight bodies, and tight schedules are literally taking our breath away.

When we breathe in a relaxed fashion we move from a destructive metabolic state to a constructive one. This shift from operating in a chronic stress mode to a mode of relaxed alertness can affect the synthesis of protein, fat, and carbohydrates, increase the production of cells for immune system activation, promote bone repair and growth, as well as enhance the cellular, hormonal, and psychological processes.

We experience the benefits of these chemical, cellular, and neurological changes on a more subjective level in the way we feel and think. People who practice open breathing through healing arts such as tai chi, yoga, or mindful meditation, are rewarded not only with optimal health; they also seem to have a different relationship to life’s stresses. They are able to remain calm and centered in the midst of seeming chaos. We speak about such people as being grounded, centered, and having “presence of mind.” Perhaps the most universal experience of my own breath work students is their new-found ability to handle tough situations with an ease that previously seemed illusive. Just as each breath arises with its own uniqueness, they have learned to open to each moment as new and different, and as a result, are finding new solutions to tenacious problems. As their minds become clearer and their emotions become more balanced through calm and regular breathing, they are creating a life that is conducive to health, well-being, and a sense of inner peace". (Donna Farhi.The Breathing Book: Vitality & Good Health Through Essential Breath Work)

Sobre el aliento de vida

Dime cómo respiras y te diré.....


Casi todos recordamos la exhuberanica de nuestra propia infancia, cuando respirábamos con el vientre blando y relajado, gracias a lo cual teníamos un suminstro de energía práticamente ilimitado. Luego comenzamos a aprender a desarrollar pautas respiratorias deficientes. Ahora, de adultos, buscamos modos de volver a despertar esta experiencia de vivacidad, a menudo inclinándonos hacia estimulantes artificiales como la cafeína, el azúcar, la nicotina, el alcohol o costosas megadosis de vitaminas y hierbas. Luego, la agitación que resulta de los estimulantes artificiales nos lleva a recurrir a tranquilizantes y pastillas para dormir a fin de calmar nuestro creciente malestar, y así se inicia un círculo vicioso de altibajos. O subsisitimos en la excitación de un momento efímero tras otro utilizando el sexo o la obsesión con el trabajo y las posesiones materiales para estimularnos de manera momentánea. 

Tenemos la ligera sospecha de que podríamos sentirnos mejor, con más energía, más serenos y de que en nuestras vidas falta algo definido. Curiosamente la respuesta para recuperar esta vitalidad dinámica está intrínsecamente dentro de nosotros, en la respiración incondicionada que teníamos de niños. 

La respiración es el recurso de más fácil acceso que tenemos para generar y mantener la energía vital. La mayoría de nosotros ha perdido la conexión con su modo natural de ser y con su fuente natural de energía. Abrir las puertas a esta fuerza vital implica redescubrir la naturaleza virgen de la respiración. 

Para poder respirar libremente hay que vivir la vida sin tratar de controlar, aferrar o expulsar. Pero ¿es fácil hacer esto? El proceso de la respiración es la metáfora más exacta que tenemos para el modo en que enfocamos la existencia, en que vivimos la vida y en que reaccionamos ante los cambios inevitables que ésta nos trae.

A través del tiempo, el proceso de respiración siempre fue considerado inseparable de la salud, la conciencia y el espíritu; solo recientemente hemos reducido la respiración a un mero intercambio de dióxido de carbono y oxígeno. En griego psyche pneuma significa aliento/alma/aire/espíritu. En latín anima spiritus quiere decir aliento/alma. En japonés ki significa aire/espíritu, y en sánscrito prana connotaba una fuerza vital resonante que en ningún momento es más evidente para nosotros que cuando esa fuerza se extingue con la llegada de la muerte. En chino el signo para respiración (hsi) se compone de tres caracteres que quieren decir "del yo consciente o corazón". La respiración era considerada como una fuerza que corría a través de la mente, el cuerpo y el espíritu como un río que corre por un valle seco dando sustento a todo lo que crece en su curso. 

Como está justo debajo de nuestras narices, la importancia de esta fuente de energía inagotable ha escapado a nuestra atención.  El hecho de respirar mal se cobra su presa en silencio, en forma que van desde los dolores de cabeza hasta las afecciones cardíacas pasando por una serie de enfermedades comunes. En general, respirar con la parte superior del pecho, con demasiada rapidez o de manera superficial son males epidémicos de la actualidad. 

Cuando respiramos de una manera relajada pasamos de un estado metabólico destructivo a uno constructivo. Este cambio de funcionar en un estilo de estrés crónico a otro de alerta relajada puede afectar a la síntesis de proteína, grasa y carbohidratos, aumentar la producción de células por activación del sistema inmune y favorecer la regeneración ósea y el crecimiento, además de mejorar los procesos celular, hormonal y psicológico. 

Lo que se requiere no es un modo nuevo y artifical de respirar que dure tanto como la atención que le dediquemos, sino recuperar esa manera de respirar que puede ser serena y regular, flexible y espontánea. Esta respiración esencial siempre está disponible para apoyar todo lo que hagamos, ya sea correr un maratón o administrar un negocio. 

La respirtación integrada puede ser la piedra angular para todos los demás procesos y pautas del movimiento humano, que nos permite participar en el mundo con seguridad.                              
                                                               Continuará....                           
                                           (basado en "El gran libro de la respiración" de Donna Farhi)



jueves, 8 de marzo de 2012

¿Somos lo que comemos? (Artículo de la Revista Salud Alternativa Nº 39)

El estado natural del cuerpo es la salud; pero muchas veces, una dieta incorrecta puede ser la principal causa de muchas enfermedades. Adoptar nuevos hábitos de alimentación permite al organismo armonizar desequilibrios no solo del cuerpo, sino también de la mente y del espíritu. Se sabe que los alimentos influyen de manera positiva o negativa sobre el estado psicológico. Por ejemplo, saber cuáles son los que elevan la producción de serotonina es una técnica eficaz para combatir altibajos anímicos. Los altos niveles de estrés generados por situaciones límite o por presiones provocan en el individuo una sensación de ansiedad muy fuerte, que lleva a que la persona ingiera azúcares en exceso. Esto se debe a que el estrés consume las reservas que el cerebro tiene de serotonina, un neurotransmisor que está estrechamente relacionado con la sensación de saciedad, calma y bienestar emocional. 

Cuando la persona siente mucho cansancio, realiza todas sus actividades con dificultad. A pesar de que los alimentos nos proporcionan energía, no todos lo hacen de la misma manera. En este sentido los hidratos de carbono de absorción rápida (que se encuentran, por ejemplo, en las golosinas, el azúcar y los productos refinados) liberan energía dentro del organismo de manera inmediata, ella se consume rápidamente y uno vuelve inmediatamente a la situación anterior. En cambio, existe otro grupo de alimentos que, al ingresar al organismo, liberan la energía de manera paulatina, por lo que esta puede ser aprovechada en las diversas actividades a lo largo de todo el día. Conocidos como carbohidratos de absorción lenta, no solo benefician el rendimiento sino que ejercen una notable influencia sobre los neurotransmisores, por lo que estimulan un estado de ánimo positivo. 

Las proteínas favorecen la producción de dopamina, un neurotransmisor relacionado con la capacidad de mantenerse activo y con buen humor. Sin embargo, si se ingieren con exceso, se generan sentimientos de irritabilidad; mientras que si se ingieren con dosis muy bajas, se tiende hacia un estado depresivo. A diferencia de las proteínas, los hidratos de carbono incrementan la absorción de tripófano, aminoácido esencial para la síntesis de serotonina (neurotransmisor que provoca sensación de relax)