Bocados de salud

¡De especias, condimentos, alimentos y recetas!

sábado, 14 de julio de 2012

Los beneficios del Perejil

Experimenté uno de los beneficios medicinales del perejil cuando por una subida de tensión tuve un fortísimo dolor de cabeza. Mi esposo me recomendó tomar una infusión de perejil y a los 20 minutos mi dolor había desaparecido. Me pareció mágico. 


El perejil es una de las hierbas más populares como condimento de cocina. Es rico en vitaminas A y C, y resulta un eficaz desinfectante intestinal y urinario. Su nombre científico es Petroselinum crispum, y su planta se caracteriza por tener una larga raíz blanca, que después de un tiempo desarrolla flores de color verde amarillento. Desprende un aroma muy particular, por lo que se  utiliza no solo en la decoración de platos sino para realzar los sabores. Sin embargo, no solo puede emplearse como condimento, sino también como una hierba medicinal de gran eficacia. 

Gracias a la presencia de aceite esencial en su raíz, el perejil actúa sobre los riñones provocando un efecto irritante que, como consecuencia, aumenta la eliminación de líquidos. en este sentido, también es ideal para tratar problemas que tiene que ver con un mal funcionamiento de la vejiga, como la cistitis y la uretritis, limpiando a su vez los riñones y liberándolos de las toxinas. 

Por otro lado, el perejil es una hierba digestiva que puede consumirse en infusiones después de las comidas y acelerar el proceso de metabolización de los alimentos. Reduce las flatulencias, las toxinas del organismo y disminuye las inflamaciones cutáneas. 

Infusión que estimula la diuresis


2 cucharaditas de hojas secas de perejil
Una taza de agua

  • Machacar bien las hojas en un mortero
  • Mezclar con el agua y llevar al fuego. Dejar que hierva por cinco minutos. 
  • Mantener en reposo durante unos 10 minutos y colar. 
  • Para estimular la orina se recomiendan dos tazas al día, después de las comidas principales. 
Tisana Digestiva
4 cucharaditas de raíz seca
Una taza de agua

  • Colocar las cucharaditas de raíz en una taza.
  • Agregar agua hirviendo. Dejar reposar unos minutos y colar. 
Puede tomarse hasta tres veces al día. 




miércoles, 4 de julio de 2012

Los siete errores dietéticos más comunes

Las siguientes "malas costumbres" suman entre 200 y 400 calorías diarias a tu dieta. 

Saltarse el desayuno: mal comienzo. Si no tomas nada por la mañana, sentirás cansancio y con menos energía durante todo el día. 

Pasar muchas horas sin comer. Lo más probable es que no consigas bajar ni un gramo, ya que tu cuerpo no puede permitirse perder las reservas de grasa de que dispone. Además, sentirás cansancio, de mal humor y tu aspecto y salud sufrirán consecuencias. Recuerda que saltarse una comida resulta contraproducente, pues aumenta la ansiedad y se corre el riesgo de darse un atracón. En cambio, si has comido, eso no sucederá. 

Tomar siempre productos light. Generalmente aportan menos grasas, pero igual o incluso más calorías que los normales. Además llenan menos, con lo que sueles acabar comiendo más cantidad. 

No comer frutas ni verduras. Tu organismo necesita las vitaminas, minerales y fibra que contienen. Además, son los alimentos más bajos en calorías. Recuerda el consejo de tomar al menos cinco raciones al día de frutas, verduras u hortalizas. 

Beber poca agua. El agua hidrata el cuerpo, tiene un efecto depurativo, contribuye a transportar los nutrientes a través del organismo. Además, la sensación de sed hace que comamos más de lo necesario y, en cambio, beber tiene un ligero efecto saciante y acelera el metabolismo, lo que ayuda a que quemes más calorías. 

Eliminar los hidratos de carbono. La pasta, el arroz o las legumbres no son culpables de tus kilos de más. Preparados de forma ligera son unos alimentos excelentes, que sacian y que incluso ayudan a controlar el peso. 

No cenar. Si suprimes la cena, tu cuerpo ahorra energía en lugar de quemarla, con lo que acumularás calorías que se convertirán en grasa. 

martes, 8 de mayo de 2012

Una mirada a lo básico del vegetarianismo


Muchas veces cuando me preguntan por qué no como carne percibo el temor de algunas personas de que el consumo de vegetales no cubra las necesidades básicas nutricionales. La pregunta clave es: ¿es el vegetarianismo una alternativa razonable? Si analizamos los elementos básicos de la nutrición, descubriremos que sí lo es.

Carbohidratos
Estos son la fuente más eficaz de combustible para el cuerpo, y una dieta normalmente vegetariana tiene una gran abundancia de carbohidratos, en dos formas: como energía instantánea en los azúcares sencillos que se encuentran en las frutas, en su forma compleja- en féculas- que provee energía durante un período de tiempo más bien prolongado. Los carbohidratos complejos se encuentran en los cereales (el arroz, el pan, la pasta), legumbres y verduras, específicamente en las verduras feculentas tales como las papas, el maíz y la calabaza. Los carbohidratos (contienen 4 calorías por gramo mientras que las grasas tienen 9) no se convierten tan fácilmente en grasa corporal como las grasas alimentarias porque se queman más fácilmente como combustible.  Las calorías de carbohidratos extras se guardan en el hígado y los músculos como glucógeno (una reserva de energía para el trabajo y para hacer ejercicios).
Al contrario, la grasa alimentaria viaja por la sangre y fácilmente se une con los tejidos de grasa. Las comidas inferiores nutricionalmente tales como el arroz blanco, la harina blanca, el azúcar blanco, los panes y otros productos que se hacen con ellos han dado una mala reputación a sus congéneres. Estos alimentos muy procesados no se recomiendan, pero el cuerpo siempre los asimilará mejor que los alimentos grasos.
Los cereales completos retienen sus vitaminas naturales, minerales y fibra, siendo las mejores fuentes de carbohidratos complejos. Estos son harina y arroz integral, avena, centeno, cebada, mijo.

Proteínas
Contrariamente a la opinión dominante, proteína y productos animales no son sinónimos, y la soja y la manteca de maní no son los únicos alimentos vegetales que la contienen. Todas las plantas contienen proteína, aunque las frutas la tienen en poca cantidad. Otro mito muy difundido es que la proteína vegetal no es tan beneficiosa como la que se encuentra en las carnes. Sin embargo, esto no es verdad: la proteína animal es solo un polímero de aminoácidos, que los animales derivaron de las plantas que comieron. Así que se puede evitar el intermediario y recibir los componentes directamente de las plantas. Para alcanzar las recomendaciones nutricionales diarias de proteína, se necesita consumir alrededor del 10 por ciento de sus calorías en forma de proteína (brócoli y repollo, por ejemplo, contienen cada uno el 45 por ciento de proteínas). Todas las verduras que son de color verde oscuro, las coles, las legumbres, las arvejas o guisantes y todos los brotes contienen entre el 15 y el 45 por ciento de sus calorías en forma de proteínas. Los alimentos vegetarianos que tienen el más alto contenido de proteína incluyen a las leguminosas, los productos de soja, huevos y queso para quienes los consumen, y algunas frutas secas.

Grasas
Las grasas añaden sabor, proveen satisfacción por retardar la evacuación del estómago, y transportan las vitaminas A, D, E Y K. Las fuentes más comunes de grasas en la dieta típica son los productos animales tales como la carne, el pescado, el pollo, el queso, la leche, los huevos, la manteca y las grasas vegetales. Las grasas animales, los aceites de coco son en su mayor parte saturados. Fisiológicamente, aumentan los niveles de colesterol en la sangre y ayudan a bloquear las arterias, por eso aumentan los riesgos de infarto. El colesterol se elabora en el hígado de todos los animales y se utiliza para la fabricación de hormonas. El cuerpo fabrica todo el que necesita, pero la mayoría de la gente sufre de un exceso resultante de la ingestión de carne, pollo, pescado, huevos y productos lácteos. El colesterol extra resiste al proceso de desintegración, se deposita en los tejidos y contribuye a la placa arteriosclerótica. Los vegetarianos tienen consistentemente cantidades más bajas de colesterol que los que ingieren carne, y los veganos (que no ingieren ningún producto animal) tienen la cantidad más baja.

La mayoría de los aceites vegetales como todos los alimentos vegetales, no contienen colesterol. Aunque consumirlos en exceso también – según los expertos- aumenta el riesgo de cáncer. Cuando los aceites no saturados, son hidrogenados (les añaden hidrógeno para solidificarlos, como la margarina) adquieren algunas de las cualidades nocivas de las grasas naturales.

Fibras
Una falta de este elemento está asociada a problemas de salud, tales como el estreñimiento, el cáncer de colon, la varicosis, problemas del corazón y de las arterias. Sin embargo, se sabe que una dieta vegetariana, con sus componentes básicos de trigo integral, avena enrollada y otros cereales ricos en fibra, legumbres, las verduras y frutas, proveen excelentes cantidades de fibra, capaz de prevenir los ejemplos citados.

Vitaminas y minerales
La dieta vegetariana aporta todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, hay que asegurarse de consumir una alimentación diariamente variada para incluir todos los nutrientes. 

Tomado de Medicinas Alternativas Nº 7

lunes, 7 de mayo de 2012

TODO LO QUE ENGORDA Y NO ES COMIDA

Tal vez te haya ocurrido que luego de llevarte un alimento a la boca, tengas la sospecha de que no estabas saciando tu apetito, sino respondiendo a un impulso de tu ánimo. El ser humano a diferencia de otros seres vivos, come no sólo para cubrir la necesidad primaria de alimentación sino también para saciar otros "apetitos": nerviosismo, estrés laboral, aburrimiento, apatía, depresión...

La compulsión por la comida da cuenta de una parte nuestra que está "hambrienta" y no es escuchada; aprendamos a oírla para saber qué nos dice. Si tapamos su voz con comida o con dietas, nos perdemos la posibilidad de entender su mensaje y, lo que es peor, de no satisfacernos para acercarnos a un mejor bienestar. 

No hay que pelearse con nuestro deseo de comer, sino que es preciso averiguar qué estamos sustituyendo con la comida en ese  momento. Para qué nos sirve la comida. Qué vacío pretendemos llenar cuando comemos sin hambre. Algo nos está pasando cuando esto ocurre. Posiblemente la compulsión nos invite a descubrirlo. 


sábado, 21 de abril de 2012

Herbalife: Nutrición y bienestar



Hace unos años atrás probé los batidos de Herbalife, incentivada por el testimonio de mi mamá...ambas sufrimos de la tiroides, por tanto, tenemos el metabolismo lento (entre otros síntomas).  Ella es mucho más disciplinada que yo- cualidad en ella que siempre he admirado entre otras tantas- y me impactó como al cabo de poco tiempo controló su peso, y no solo eso, sino que por fin halló una manera de recuperarse de otras dolencias. Hoy en día es distribuidora independiente. Yo no he dejado de tomar el batido por las mañanas. Decidí desde hace quince días tomarlo también por la noche, junto con el ejercicio diario, evitando grasas, azúcares y harinas, ¡he conseguido bajar 3,5 kilos!

Testimonio de mamá:

"Comencé con esta alimentación buscando una solución a mi problema de sobrepeso entre otros de salud, ocasionado por una destrucción de tiroides que me fue diagnosticada hace casi cuarenta años. Desde entonces estuve en manos de endocrinólogo y nutricionista siguiendo un tratamento médico muy estricto y una dieta rigurosísima donde tenía que seleccionar, pesar y medir todo lo que comía. A pesar de todos estos cuidados, mis males no mejoraron...por el contrario, se agravaron a tal punto que ni medicina ni alimento me hacían efecto...Con esta alimentación en cuestión de cinco meses y medio, controlé catorce kilos...las migrañas desaparecieron así como las malas digestiones, el estreñimiento, las taquicardias, dolores y calambres en las piernas, entre otros, fueron desapareciendo...y no sólo eso, sino que gané mucha vitalidad y energía...tanta que a mis setenta y cinco años, estoy viviendo la salud y el bienestar que no viví cuando tenía treinta. Hoy, a partir de mis resultados, es el desayuno habitual de mi familia".
  Olivia


miércoles, 18 de abril de 2012

Mejor separados que juntos

Interesante para tomar en cuenta...

Proteínas + Azúcar

Todos los azúcares sin excepción inhiben la secreción estomacal de jugos gástricos. Esto se debe a que no se digieren ni en la boca ni en el estómago, sino que pasan directamente al intestino delgado para su digestión y asimilación. Por eso cuando se consume un postre después de comer carne, no solo impide la buena digestión de las proteínas, sino que los propios azúcares quedan atrapados en el estómago en lugar de pasar rápidamente al intestino delgando, y esta demora permite que las bacterias fermenten el azúcar, liberando toxinas y gases nocivos que aún perjudican más la digestión. Por tanto, nunca deben consumirse en una misma comida. 

Proteína + Proteína

Consuma  únicamente una clase principal de proteína en cada comida y asegúrese de que asimila los aminoácidos esenciales variando el tipo de proteína concentrada que consume en cada comida. Evite combinaciones como carne y huevos, carne y leche o pescado y queso. Si se puede combinar, por ejemplo, dos tipos de pescado o de carnes similares. Esto es porque las proteinas presentan distintas exigencias digestivas. Por ejemplo, la mayor acción enzimática sobre la leche se produce durante la última hora de la digestión, mientras que en la carne se produce durante la primera hora, y en los huevos, hacia la mitad de la digestión. 

Proteína + Grasa

Lo mejor es consumirlas de forma separada, pero si no se puede evitar mezclarlos, acompáñelas de abundantes verduras crudas para facilitar su digestión y su paso por los intestinos. Durante las dos o tres horas siguientes a la ingestión de grasa, la concentración de pepsina y ácido clorhídico en el estómago se ve considerablemente reducida. Esto retrasa la digestión de cualquier proteína que se haya ingerido, permitiendo que las bacterias inicien la putrefacción de las proteínas.Por eso, las carnes grasas, como la panceta o el cordero, y aún las magras fritas en grasa, resultan tan pesadas en el estómago durante varias horas después de haberlas comido. 

Proteína + Fécula

Consuma las proteínas (carne, queso, pescado, huevo) separadas de las féculas (arroz, papa, pan) ya que es la peor combinación de alimentos que se puede dar en una misma comida. Por lo tanto, olvídese de la carne o el pescado con puré de papa, la hamburguesa con papas fritas o el huevo revuelto con tostadas. 

Cuando se consume una proteína y una fécula al mismo tiempo, la enzima alcalina ptialina se mezcla con la comida al masticarla en la boca, y cuando llega al estómago, prosigue la digestión de la fécula con otras enzimas alcalinas, lo que impide que la proteina sea digerida por la pepsina y otros jugos ácidos. Esto permite que las bacterias presentes en el estómago ataquen la proteína y se desencadena la putrefacción. Como consecuencia, los nutrientes de las proteínas no son aprovechados y se producen desechos tóxicos y gases fétidos. 

Proteína + Ácido

No consuma carne o huevos acompañados de zumo de naranja, ni tampoco carne o pescado con ensalada que haya sido condimentada con vinagre fuerte, porque de esta manera se inhibirá la realización de una correcta digestión de las proteínas, que necesitan de un medio ácido. Lo que sucede es que, cuando los alimentos ácidos llegan al estómago, inhiben la secreción del ácido clorhídico, y la pepsina (enzima que digiere las proteínas) solamente puede actuar en presencia del ácido clorhídico. 

Fécula + Ácido

Deben ingerirse en comidas separadas. Por ejemplo, si consume tostadas o cereales en el desayuno, prescinda del zumo de naranja. Si va a almorzar o cenar una comida compuesta básicamente de fécula (arroz o cualquier clase de pasta) no incluya vinagre ni limón. Cualquier alimento ácido consumido junto con una fécula o almidón interrumpe la secreción de ptialina, sustancia necesaria en la boca para iniciar la primera fase de la digestión de la fécula. En consecuencia, esta llega al estómago sin los jugos alcalinos imprescindibles para una correcta digestión, y se produce la primera fermentación bacteriana. 

Fécula + Azúcar

El pan con mantequilla es una combinación perfectamente compatible pero si no se le añade mermelada o miel, ya que eso dificultará la digestión de la fécula. El mismo principio se aplica a los cereales endulzados con azúcar y las tartas muy dulces. Se ha demostrado que, cuando el azúcar llega a la boca acompañando a una fécula, la saliva segregada durante la masticación no contiene ptialina, lo cual sabotea la digestión de la fécula antes de que alcance el estómago. Además, esta combinación impide que el azúcar pase más allá del estómago hasta que termina la digestión de la fécula, provocando su fermentación. 

SECRETO 
DE COMPATIBILIDAD

Cuánto más cerca esté un alimento de su estado crudo y natural, más compatible será con otras clases de comidas. Por tanto, procure que al menos un 50 por 100 de su dieta se componga de alimentos frescos consumidos en estado crudo. Esto le proporcionará las enzimas activas y fibra húmeda que hacen falta para compensar las combinaciones incompatibles de alimentos cocidos.

Tomado de Revista Salud Alternativa Nº 11












lunes, 16 de abril de 2012

Mis desarreglos digestivos. Segunda parte.

Lo que transcribo a continuación de la misma fuente del artículo anterior lo he estado poniendo en práctica y puedo decir que me está dando buenos resultados. 

Una alimentación sana y natural no está apartada de una cocina deliciosa, sensorial, con color, sabor, atractiva, simple de cocinar y con la absoluta garantía de que nuestro cuerpo nos lo agradecerá al máximo. 

Hay que observar cuándo nuestro cuerpo se siente con más hambre, nuestro metabolismo es diferente para cada uno de nosotros. Cuando podemos efectuar la comida principal del día y cuándo una más ligera. Puede que cada día sea diferente de acuerdo a las actividades que efectuemos. Es importante nutrir nuestro cuerpo tres veces al día. Un buen desayuno nos dará la base para empezar el día con energía y vitalidad. Mientras que olvidarnos de él, pasar el almuerzo a un simple snack y llegar a la tarde hambrientos, será la receta ideal para la desesperación de la tarde y noche. Para no poder para de comer y abusar de nuestro cuerpo una vez más! Es de esperar que nuestro cuerpo se queje y nos comunique sus molestias. 

La cantidad juega un papel importante. Es mejor pequeñas cantidades distribuidas tres veces al día que una gran dosis una vez al día. Al ir comiendo varias veces al día, la energía será distribuida paulatinamente a través de nuestro cuerpo, dándonos los resultados para seguir con nuestras actividades diarias. Cuando comemos una gran cantidad de golpe, todos nuestros sistemas se colapsan, nos sentiremos cansados, pesados y con sueño y sin energía. 

Tener un cierto espacio de tiempo para relajarnos antes de comer. Comer con tranquilidad y armonía, ayudando a nuestro cuerpo a absorber y digerir, para que nos pueda ofrecer y generar la máxima energía y vitalidad.