Bocados de salud

¡De especias, condimentos, alimentos y recetas!

jueves, 15 de marzo de 2012

¡Disfruta el placer de respirar!

CÓMO CULTIVAR LA ATENCIÓN...

Prestar atención a la respiración es tomar una decisión. Puede ser la decisión más radical que haya tomado en su vida. En el instante en que elige cuidar su respiración decide que en ese momento presente, este mismo momento, merece toda su atención. En el instante en que hace esto, ha comenzado a liberarse del dominio del pasado y de la influencia del futuro. Está viviendo su vida como un hoy en lugar de como un ayer o un mañana. 

¿Que significa decir prestar atención y cultivar la atención? Significa simplemente que observamos los pensamientos, sentimientos y sensaciones que surgen de nosotros de respiración a respiración. Llegamos a ser conscientes de nuestra respiración, nuestro cuerpo y nuestra mente, y a través de esta conciencia llegamos a la paz con nosotros mismos. Prestar atención quiere decir hacer una cosa a la vez, concentrarnos en lo que estamos haciendo, ya sea lavar los platos o conducir el vehículo, para ser conscientes de ese momento. Después de todo, pasará pronto y si estamos en otra parte quizá no lo hayamos vivido. Toda la vida puede transcurrir de este modo; cada momento es robado por otro que todavía no ha sucedido. 

MEDITACIÓN "SÓLO ESTO"

Siempre que sienta que cae bajo el hechizo de la actividad, pruebe esta meditación simple. Puede hacerla en cualquier lugar y practicarla durante 30 minutos o solo el tiempo que dura un ciclo respiratorio. Es particularmente efectiva cuando se realiza mientras camina lentamente. Cada vez que plante un pie para avanzar diga mentalmente "sólo" y cuando desplace el peso hacia el otro pie diga "esto". O puede utilizar la respiración como una guía: cada vez que aspira diga "sólo" y cada vez que espire diga "esto". Mientras se tranquiliza mentalment, tome sólo lo que sucede en ese momento; no todas las cosas que ha dejado de hacer, o todos los problemas que todavía no han sido resueltos, sino sólo su respiración o su pie plantado en el suelo. No importa lo difícil o insuperable que parezca una situación en su totalidad. Hay pocas cosas que no puedan lograrse cuando se manejan una a una. 

Donna Farhi

martes, 13 de marzo de 2012

Sobre el aliento de vida. Dime cómo respiras y te diré (inglés)


What Is the Essential Breath?

"Most of us remember the exuberance of our own early youth when we breathed with relaxed open bellies and as a result had an almost limitless supply of energy. Then we began to learn and develop poor breathing patterns. Now, as adults we find ourselves looking for ways to reawaken this experience of aliveness—frequently turning to artificial uppers such as caffeine, sugar, nicotine, alcohol, or expensive megadoses of vitamins and herbs. Feeling the agitation that results from artificial stimulants we may resort to tranquilizers and sleeping pills to quell our growing unease, and thus begin a roller coaster of ups and downs. Or we subsist on the excitement of one fleeting moment after another using sex or our obsession with work and material possessions to momentarily ignite us. We have a sneaking suspicion that we could feel better, more energetic, more at peace, and that something, something not quite definable, is missing from our lives. Curiously the answer to recovering this dynamic vitality lies intrinsically within us—in the unconditioned breath that we had as a child.

Breathing is the most readily accessible resource you have for creating and sustaining your vital energy. Tapping this resource involves a process of unleashing the potent elixir of what I call the “essential” breath. This is the breath you breathed as a young child. Most of us have lost a connection with this breath and so have lost a connection with a natural way of being and our own natural energy resource. Opening the doors to this life force involves rediscovering the virgin nature of the breath.

To become a welcome vessel for the breath is to live life without trying to control, grasp, or push away. And how easy is this? The process of breathing is the most accurate metaphor we have for the way that we personally approach life, how we live our lives, and how we react to the inevitable changes that life brings us.

Throughout time the process of breathing was always considered inseparable from our health, consciousness, and spirit, and it is only recently that we have reduced breathing to a mere respiratory exchange of carbon dioxide and oxygen. In Greek, psyche pneuma meant breath/soul/air/spirit. In Latin, anima spiritus, breath/soul. In Japanese, ki, air/spirit; and in Sanskrit, prana connoted a resonant life force that is at no time more apparent to us than when that force is extinguished at the moment of death. In Chinese the character for “breath” (hsi) is made up of three characters that mean “of the conscious self or heart.” The breath was seen as a force that ran through mind, body, and spirit like a river running through a dry valley giving sustenance to everything in its course.
And yet few of us, when faced with fatigue, illness, or anxiety, look to our breath as a possible source for regeneration. Because it is right under our noses, the significance of this ever renewable source of energy has escaped our attention.
Most people are not aware that they breathe poorly. Fewer still are aware of the consequences of restricting this central life process. From headaches to heart disease and a vast array of common maladies in between, breathing badly takes its secret toll. Most significantly, very few people understand the ways in which they restrict and distort their breathing. Habitually breathing high into the chest, breathing too fast, and breathing shallowly are epidemic today. A casual glance of any city street will reveal the extent to which tight belts, tight bodies, and tight schedules are literally taking our breath away.

When we breathe in a relaxed fashion we move from a destructive metabolic state to a constructive one. This shift from operating in a chronic stress mode to a mode of relaxed alertness can affect the synthesis of protein, fat, and carbohydrates, increase the production of cells for immune system activation, promote bone repair and growth, as well as enhance the cellular, hormonal, and psychological processes.

We experience the benefits of these chemical, cellular, and neurological changes on a more subjective level in the way we feel and think. People who practice open breathing through healing arts such as tai chi, yoga, or mindful meditation, are rewarded not only with optimal health; they also seem to have a different relationship to life’s stresses. They are able to remain calm and centered in the midst of seeming chaos. We speak about such people as being grounded, centered, and having “presence of mind.” Perhaps the most universal experience of my own breath work students is their new-found ability to handle tough situations with an ease that previously seemed illusive. Just as each breath arises with its own uniqueness, they have learned to open to each moment as new and different, and as a result, are finding new solutions to tenacious problems. As their minds become clearer and their emotions become more balanced through calm and regular breathing, they are creating a life that is conducive to health, well-being, and a sense of inner peace". (Donna Farhi.The Breathing Book: Vitality & Good Health Through Essential Breath Work)

Sobre el aliento de vida

Dime cómo respiras y te diré.....


Casi todos recordamos la exhuberanica de nuestra propia infancia, cuando respirábamos con el vientre blando y relajado, gracias a lo cual teníamos un suminstro de energía práticamente ilimitado. Luego comenzamos a aprender a desarrollar pautas respiratorias deficientes. Ahora, de adultos, buscamos modos de volver a despertar esta experiencia de vivacidad, a menudo inclinándonos hacia estimulantes artificiales como la cafeína, el azúcar, la nicotina, el alcohol o costosas megadosis de vitaminas y hierbas. Luego, la agitación que resulta de los estimulantes artificiales nos lleva a recurrir a tranquilizantes y pastillas para dormir a fin de calmar nuestro creciente malestar, y así se inicia un círculo vicioso de altibajos. O subsisitimos en la excitación de un momento efímero tras otro utilizando el sexo o la obsesión con el trabajo y las posesiones materiales para estimularnos de manera momentánea. 

Tenemos la ligera sospecha de que podríamos sentirnos mejor, con más energía, más serenos y de que en nuestras vidas falta algo definido. Curiosamente la respuesta para recuperar esta vitalidad dinámica está intrínsecamente dentro de nosotros, en la respiración incondicionada que teníamos de niños. 

La respiración es el recurso de más fácil acceso que tenemos para generar y mantener la energía vital. La mayoría de nosotros ha perdido la conexión con su modo natural de ser y con su fuente natural de energía. Abrir las puertas a esta fuerza vital implica redescubrir la naturaleza virgen de la respiración. 

Para poder respirar libremente hay que vivir la vida sin tratar de controlar, aferrar o expulsar. Pero ¿es fácil hacer esto? El proceso de la respiración es la metáfora más exacta que tenemos para el modo en que enfocamos la existencia, en que vivimos la vida y en que reaccionamos ante los cambios inevitables que ésta nos trae.

A través del tiempo, el proceso de respiración siempre fue considerado inseparable de la salud, la conciencia y el espíritu; solo recientemente hemos reducido la respiración a un mero intercambio de dióxido de carbono y oxígeno. En griego psyche pneuma significa aliento/alma/aire/espíritu. En latín anima spiritus quiere decir aliento/alma. En japonés ki significa aire/espíritu, y en sánscrito prana connotaba una fuerza vital resonante que en ningún momento es más evidente para nosotros que cuando esa fuerza se extingue con la llegada de la muerte. En chino el signo para respiración (hsi) se compone de tres caracteres que quieren decir "del yo consciente o corazón". La respiración era considerada como una fuerza que corría a través de la mente, el cuerpo y el espíritu como un río que corre por un valle seco dando sustento a todo lo que crece en su curso. 

Como está justo debajo de nuestras narices, la importancia de esta fuente de energía inagotable ha escapado a nuestra atención.  El hecho de respirar mal se cobra su presa en silencio, en forma que van desde los dolores de cabeza hasta las afecciones cardíacas pasando por una serie de enfermedades comunes. En general, respirar con la parte superior del pecho, con demasiada rapidez o de manera superficial son males epidémicos de la actualidad. 

Cuando respiramos de una manera relajada pasamos de un estado metabólico destructivo a uno constructivo. Este cambio de funcionar en un estilo de estrés crónico a otro de alerta relajada puede afectar a la síntesis de proteína, grasa y carbohidratos, aumentar la producción de células por activación del sistema inmune y favorecer la regeneración ósea y el crecimiento, además de mejorar los procesos celular, hormonal y psicológico. 

Lo que se requiere no es un modo nuevo y artifical de respirar que dure tanto como la atención que le dediquemos, sino recuperar esa manera de respirar que puede ser serena y regular, flexible y espontánea. Esta respiración esencial siempre está disponible para apoyar todo lo que hagamos, ya sea correr un maratón o administrar un negocio. 

La respirtación integrada puede ser la piedra angular para todos los demás procesos y pautas del movimiento humano, que nos permite participar en el mundo con seguridad.                              
                                                               Continuará....                           
                                           (basado en "El gran libro de la respiración" de Donna Farhi)



jueves, 8 de marzo de 2012

¿Somos lo que comemos? (Artículo de la Revista Salud Alternativa Nº 39)

El estado natural del cuerpo es la salud; pero muchas veces, una dieta incorrecta puede ser la principal causa de muchas enfermedades. Adoptar nuevos hábitos de alimentación permite al organismo armonizar desequilibrios no solo del cuerpo, sino también de la mente y del espíritu. Se sabe que los alimentos influyen de manera positiva o negativa sobre el estado psicológico. Por ejemplo, saber cuáles son los que elevan la producción de serotonina es una técnica eficaz para combatir altibajos anímicos. Los altos niveles de estrés generados por situaciones límite o por presiones provocan en el individuo una sensación de ansiedad muy fuerte, que lleva a que la persona ingiera azúcares en exceso. Esto se debe a que el estrés consume las reservas que el cerebro tiene de serotonina, un neurotransmisor que está estrechamente relacionado con la sensación de saciedad, calma y bienestar emocional. 

Cuando la persona siente mucho cansancio, realiza todas sus actividades con dificultad. A pesar de que los alimentos nos proporcionan energía, no todos lo hacen de la misma manera. En este sentido los hidratos de carbono de absorción rápida (que se encuentran, por ejemplo, en las golosinas, el azúcar y los productos refinados) liberan energía dentro del organismo de manera inmediata, ella se consume rápidamente y uno vuelve inmediatamente a la situación anterior. En cambio, existe otro grupo de alimentos que, al ingresar al organismo, liberan la energía de manera paulatina, por lo que esta puede ser aprovechada en las diversas actividades a lo largo de todo el día. Conocidos como carbohidratos de absorción lenta, no solo benefician el rendimiento sino que ejercen una notable influencia sobre los neurotransmisores, por lo que estimulan un estado de ánimo positivo. 

Las proteínas favorecen la producción de dopamina, un neurotransmisor relacionado con la capacidad de mantenerse activo y con buen humor. Sin embargo, si se ingieren con exceso, se generan sentimientos de irritabilidad; mientras que si se ingieren con dosis muy bajas, se tiende hacia un estado depresivo. A diferencia de las proteínas, los hidratos de carbono incrementan la absorción de tripófano, aminoácido esencial para la síntesis de serotonina (neurotransmisor que provoca sensación de relax)